Análisis de Fondos de Inversión - Fondos Agrícolas  
Autor: Diego Suárez  
 

En este informe continuamos no sólo con la tendencia de analizar posibilidades que ofrece el mercado financiero sino también otras alternativas valederas.
En esta ocasión hablaremos de una alternativa muy habitual en localidades del interior del país y especialmente en la región de la Pampa Húmeda: los fondos agrícolas.

Objetivo de los mismos: como toda estructura de fondos comunes, los mismos consisten en una sociedad gerente que tiene como principal fin la administración de activos de distintos inversores, en este caso evidentemente con destino exclusivo referido a actividades productivas en el sector agrícola y ganadero.

¿Cuál es la gran ventaja que ofrecen este tipo de negocios?
Principalmente que no cualquiera conoce la manera en la cual funcionan las explotaciones agropecuarias. Sólo muchos años de experiencia y conocimiento de la tierra y de las distintas tecnologías existentes para los cultivos permiten llegar a buen puerto. Los campos son distintos no sólo a través de los años sino también entre extensiones de una misma región.
Y además tengamos bien claro que aún cuando fuera un excelente negocio, la gran mayoría de la gente no tiene la posibilidad de comprarse un campo para a partir de ahí iniciar el negocio agrícola. Bajo la cobertura del paraguas del Fondo, con una mediana inversión (rondando los $ 5000 en la mayoría de los casos) se tiene la posibilidad de participar en un negocio al cual de otra manera es casi imposible acceder.
Operativamente, los administradores de este tipo de fondos (generalmente ingenieros agrónomos combinados con economistas o licenciados en administración de empresas) tienen la información adecuada y la trayectoria profesional que les permite asociarse en cada uno de los lugares donde el fondo opera con personas.

¿Por que creer en los Fondos Agrícolas?
Básicamente por el fuerte crecimiento que la producción agrícola de nuestro país ha mostrado en los últimos años haciendo de esta un sector codiciado para las inversiones extranjeras y de capitales locales.
Los grandes cambios tecnológicos y organizativos en la explotación agrícola han fundamentado y sostienen esa tendencia creciente, que compensa con creces los vaivenes de precios que el sector presenta recurrentemente, para abastecer un mercado internacional firme demandante de alimentos.
Contrariamente de lo que muchos piensan, la actividad agrícola no es más riesgosa que inversiones en activos financieros. Los precios agrícolas presentan una mayor variación que el valor de las acciones, por ejemplo, pero el margen agrícola depende de los rendimientos y por lo tanto del manejo de la producción, cuya diversificación en cultivos y tecnología es la respuesta para disminuir la variabilidad indicada, y es la esencia de la administración de un fondo real de la actividad agropecuaria.

¿Cómo operan estos fondos?
Las sociedades gerentes están creadas para la administración de fondos de terceros con destino exclusivo de producción agrícola. El aporte de los inversores se establece en un monto mínimo al comienzo de cada campaña agrícola y con una fecha máxima para su integración.
La relación con el inversor se formaliza a través de un contrato en donde se establecen los compromisos mutuos. Luego de establecida la fecha del cierre de suscripción del fondo, la Sociedad Gerente informa el monto total del fondo y la cuotaparte correspondiente a cada suscriptor.
Una vez que se constituye el fondo, se procede al arrendamiento de los establecimientos seleccionados y la locación de servicios, donde se llevará a cabo cada uno de los cultivos de acuerdo con un Plan de Producción previamente determinado.
Este Plan es el que decide la diversificación de cultivos y regiones con el objetivo primordial de disminuir los riesgos climáticos.

Y aquí es donde empiezan a aparecer las ventajas de los fondos con respecto a, por ejemplo, un productor amigo que nos ofrece participar en su producción.
· Por un lado aparecen las ventajas de los costos. Históricamente, cualquier productor agropecuario tiene que pagar todos los años y antes de la cosecha los agroquímicos, fertilizantes etc. etc. necesarios. Por lo general para acceder a estos productos tiene dos opciones: o bien compromete parte de su cosecha (arriesgándose a futuras deudas si los rindes no son lo que se esperaban) o toma un crédito en el banco con el consiguiente costo financiero.

El Fondo soluciona esto ya que al recaudar todo el dinero a una fecha determinada antes del inicio de las actividades, permite conseguir mejores precios por pago contado.
· También cumplen uno de los primeros conceptos de la administración de activos ya que aplican una doble diversificación: en los cultivos por un lado y dentro del mismo cultivo, campos alejados entre sí. De esta manera se compensan los riesgos relacionados a factores climatológicos ya que en la práctica es muy improbable que fracase toda la cosecha de girasol o de trigo o de maíz en absolutamente todos los campos en el mismo año (eso sería como decir que fracasaron todas las cosechas de la Argentina).

· Dos ventajas extras se pueden añadir al hecho de que las administradoras disponen de una suma importante de capital al inicio. Una se corresponde con la posibilidad de obtener seguros multiclimáticos en aquellas extensiones que se consideren vitales para asegurar un buen rendimiento y
· Otra es la operatoria en los mercados de futuro (es decir asegurarse un precio de venta con muchos meses de antelación) sobre la cosecha.
· La recesión actual es un excelente aliado para las administradoras de fondos ya que al tener liquidez se aprovechan mejor las oportunidades que aparecen en lo que se refiere a los costos de arrendamiento, los cuales se encuentran muy por debajo de los que se manejaban hasta hace dos o tres años atrás.
· Como desventaja cabe señalar que el capital ingresado al fondo no puede retirarse hasta que el mismo se liquide. Es decir que hay que definir muy claramente las necesidades financieras que uno puede tener ya que por el período de un año no se podrá uno juntar con el efectivo.

¿Y los resultados?
Si bien este tipo de fondos no tienen mucha historia como alternativa de inversión abierta, los últimos años han crecido exponencialmente de la mano de márgenes excelentes. Dependiendo las localidades donde se llevaron a cabo los mismos, las rentabilidades desde el año 1995 han rondado en un 12% con picos del orden del 17-18% producidos en la campaña 1997-98.
En la actualidad, y de la mano de las nuevas medidas económicas que favorecen las exportaciones, el sector agropecuario se ve beneficiado ya que recibe un dólar diferencial de alrededor de 7% mas caro.
Pero no todas son rosas en este tipo de inversiones. Si bien los rendimientos se han mantenido también es cierto que en la mayoría de los casos esto se debe a que oportunamente han realizado buenas coberturas a futuro. Es por eso que si bien consideramos a este tipo de alternativas como válidas, también es cierto que hay que elegir aquellas que demuestren un profesionalismo manifiesto en el manejo de las inversiones.
Si esto se cumple, es una excelente manera de diversificar sus activos y de poder acceder a un negocio que hasta ahora estaba reservado a unos pocos.